Tenía apenas 5 años cuando hablé por primera vez frente a un público, no recuerdo exactamente el tema, pero sí la sensación: un cosquilleo en el estómago, la emoción de tantas miradas atentas, y la certeza de que estaba en el lugar correcto.
Ese instante encendió en mí una pasión desmedida por la comunicación con propósito, esa que me ha acompañado desde entonces y que con los años se convirtió en mi profesión y mi misión.

Los primeros pasos: la emisora de mi colegio
Años después, ya estando en la secundaria, tuve mi primer contacto formal con un micrófono: la emisora escolar, que en ese momento se llamaba “Ritmos del Milenio”, y emitíamos en cada receso.
Allí entendí que la radio no solo es voz, sino conexión, aprendí a:
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- Preparar contenidos atractivos.
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- Improvisar con fluidez.
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- Transmitir emociones sin que la audiencia me estuviera viendo.
Esa experiencia marcó un antes y un después y sin saberlo, estaba dando mis primeros pasos en la locución profesional.
De la emisora escolar a la radio profesional
Mi voz me llevó por cuatro emisoras diferentes en distintas etapas de mi vida, cada cabina tenía un olor, una energía y una audiencia única, pero todas compartían algo: el privilegio de entrar en la vida de las personas a través de las ondas, desde programas musicales, informativos, o entrevistas, cada formato me enseñaba a transmitir algo nuevo.

De hecho, aún sigo recibiendo de la radio y por supuesto entregando, porque la comunicación no solo me ha regalado escenarios, también me ha dado la oportunidad de abrir espacios para otros, permitiéndome ser docente en:
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- Locución profesional
- Locución profesional
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- Creación de contenidos digitales
- Creación de contenidos digitales
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- Presentación en radio y televisión
Porque en definitiva, acompañar a otros en su proceso de encontrar y proyectar su voz es tan gratificante como estar frente al micrófono.

Hoy, continúo con este privilegio de hacer radio, a través de mi Podcast Alma Despeinada y de Unisimón, donde comunico todos los días y sigo experimentando la magia de conectar con otros desde la voz auténtica.
La voz auténtica: más allá de la técnica
Por supuesto, durante estos años de experiencia, en el ejercicio de mi profesión, descubrí y sigo reafirmando que no se trata solo de hablar bien, sino de comunicar con intención, verdad y alma, esa es la esencia que me llevó a crear Lufeya, un espacio donde acompaño a personas y organizaciones a descubrir y potenciar su voz para generar impacto real.
Todos tenemos una historia que merece ser escuchada
Mi camino comenzó en un escenario escolar, pasó por emisoras y aulas, y hoy sigue evolucionando.
Si tú también sientes que tu voz tiene algo que aportar, te invito a dar un recorrido por esta casa digital llamada Lufeya.com y descubrir cómo podemos trabajar juntos para amplificarla.
Porque tu voz no fue hecha para quedarse en silencio: fue hecha para transformar.
Con cariño,
Lufeya
Una respuesta
Me encanta, que viaje tan único y lindo a través del tiempo.